Honor y venganza: Crímenes de honor

Las diferentes sociedades del mundo constantemente se debaten entre el consentimiento y la prohibición. En el interior de este conflicto, uno de los conceptos que a traviesa las estructuras culturales y políticas de los diferentes pueblos del mundo, es el honor. Parece sencillo, casi efímero mencionar esta palabra en los ‘grandes problemas’ contemporáneos, pero hablar de honor en las culturas, resultar ser un ‘prisma’ que descompone las nociones en un amplio espectro de imágenes contradictorias. Para una sociedad una acción puede resultar ser un crimen, para otra es deshonor, mientras que para otra es algo  irrisorio.

El honor se puede encontrar en la base de cualquier sociedad del mundo, sin importar el nivel de complejidad u organización social, el honor se acentúa en cada uno de ellas. Observemos rápidamente diferentes sociedades. Lo podemos encontrar en el seno del Bushi-do que le otorga la forma actual a la cultura japonesa, —Desde la figura de la empresa Japonesa,  los Samuráis o la mafia Yakuza — la Omertà y vendetta italiana y su relación con las amplias mafias sicilianas; el Izzat para el hinduismo y sus estructurado código de honor; en el sistema patriarcal cristiano y sus famosas sentencias de venganza/honor bíblicas y finalmente —por algo son religiones abrahámicas ó monoteístas— el islam y su “Crimen de honor”, tema central de este post.

El judaísmo, cristianismo e Islam, son religiones  abrahámicas, que comparten un mismo sentimiento fundador y subterráneo de honor. —Honor ligado a la presencia de una estructura patriarcal sobre el cual se organiza todo el universo social, — y que se encuentra ligado a la venganza. En estas religiones patriarcales, el honor solo es visto desde lo masculino, negando la participación femenina, en otras palabras al cometer un acto de humillación contra una mujer, el deshonor no recae sobre ella, sino sobre los hombres de su familia.

«22:28 Cuando algún hombre hallare a una joven virgen que no fuere desposada, y la tomare y se acostare con ella, y fueren descubiertos; 22:29 entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer, por cuanto la humilló; no la podrá despedir en todos sus días» Deuteronomio 22:28 – 29 

Al ser la mujer el signo de deshonor para un hombre, es ella quien en la mayoría de los casos recae los castigos, esta  especie de ‘venganza’ o reposición de honor’, es lo que se conoce como “Crimen de Honor” para el Musulmán. Si una mujer rechaza una propuesta de matrimonio o quiere el divorcio, o el papá se molesta con ella, ellos pueden mutilarlas en respuesta a su frustración.

Esta problemática fue retratada por el fotógrafo Emilio Morennatti  bajo el nombre  ‘Violencia de género en Pakistán’ —trabajo que le valió  el  primer premio FotoPres 2009— el cuál le permitió contar a través de su obra, la historia de 15 mujeres pakistaníes, que sufrieron desfiguración facial  por ataques con acido, cometidos por sus familias.

Finalmente, algunos recordaran  el caso de  Bibi Aisha y su mutilación por parte de su esposo. Por otro lado, les recomendamos el Film “La extraña” [Die Fremde]  de  Feo Aladag, historia que termina con un Crimen de honor.

Fuente:  Human Rights

Saira Liaqat, 26 años. Posando con su fotografía antes de ser quemada en su casa de Lahore, Pakistán, el miércoles 9 de julio de 2008. Cuando tenía 15 años su familia la casó con un pariente y se acordó que vivirían juntos cuando ella terminara sus estudios en la escuela local. Su marido la quemó cuando ella se negó a dejar la escuela e irse a vivir con él. Ha sido operada en 9 ocasiones.

Naila Farhat, 19 años. Foto tomada en Islamabad, Pakistán, el miércoles 24 de diciembre de 2008. Naila fue quemada con el ácido lanzado por hombre que había rechazado en matrimonio. Ha sido operada varias veces y se prevé que sean muchas más.

Shameem Akhter, 18 años. Foto tomada en su hogar en Jhang, Pakistán, el miércoles 10 de julio de 2008. Shameem fue violada a los 15 años por tres hombres que luego le lanzaron ácido. Ha sido operada de cirugía plástica 10 veces en un intento de mitigar los daños.

Shehnaz Usman, 36 años. Foto tomada en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Shehnaz fue quemada con ácido por un pariente debido a una disputa familiar hace cinco años. Ha sido operada 10 veces.

Munira Asef, 23 años. Foto tomada en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Munira fue quemada con ácido hace cinco años por el hombre que rechazó en matrimonio. Ha sido operada en siete ocasiones.

Bushra Shari, 39 años. Ajustándose el velo mientras se deja fotografiar en Lahore, Pakistán, el viernes, 11 de julio de 2008. Bushra fue quemada con el ácido lanzado por su marido hace cinco años, porque ella quería el divorcio. Ha sido operada en 25 ocasiones.

Memuna Khan, 21 años. Foto tomada en Karachi, Pakistán, el viernes 19 de diciembre de 2008. Menuna fue quemada por un grupo de hombres que le lanzaron ácido para solventar un conflicto entre su familia y la de Menuna. Ha sido operada en 21 ocasiones.

Kanwal Kayum, 26 años, ajustando su velo mientras se deja fotografiar en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Kanwal fue quemada con ácido en 2007 por un hombre al que había rechazado en matrimonio. Nunca se ha sometido a cirugía plástica.

Shahnaz Bibi, 35 años. Foto tomada en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Hace diez años Shahnaz fue quemada con ácido por un pariente debido a un conflicto familiar. Nunca se ha sometido a una operación de cirugía plástica.

Zainab Bibi, 17 años, ajustándose su velo mientras se deja fotografiar en Islamabad, Pakistán, el miércoles 24 de diciembre de 2008. Zainab fue quemada con ácido por el hombre al que rechazó en matrimonio. Ha sido operada en varias ocasiones y tiene previstas muchas más.

Bushra Shari, 39 años. Ajustándose el velo mientras se deja fotografiar en Lahore, Pakistán, el viernes, 11 de julio de 2008. Bushra fue quemada con el ácido lanzado por su marido hace cinco años, porque ella quería el divorcio. Ha sido operada en 25 ocasiones.

Najaf Sultana, 16 años. Foto tomada en su hogar en Lahore, Pakistán el miércoles 9 de julio de 2008. A la edad de cinco años Najaf fue quemada por su padre mientras dormía. Según parece su padre no quería a otra niña en la familia. Najaf, medio muerta, fue abandonada por sus padres en la calle. Actualmente vive con unos parientes. Ha sido operada 15 veces.

Irum Saeed, 30 años. Foto tomada en su oficina de la universidad Urdu de Islamabad, Pakistán, el jueves 24 de julio de 2008. Irum presenta quemaduras en su cara, espalda y hombros desde hace doce años cuando un hombre, que había rechazado en matrimonio, le lazó ácido en el medio de la calle. Ha sido operada 25 veces en un intento de eliminar sus cicatrices.

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3 respuestas a Honor y venganza: Crímenes de honor

  1. Silmarwen dijo:

    Sé que suena repetitivo, pero me da tanta impotencia que sigan pasando este tipo de cosas >_< Doy gracias por no haber nacido en esas malditas culturas de mierda.

    Buena entrada.

  2. Luis dijo:

    Opini que se debe someter a pena de muerte a los que cometen estos actos.

  3. Franziska,- dijo:

    Que pena me dio la niña de 16 años… Tener que vivir con cicatrices en tu rostro, viéndolas día tras día y más doloroso saber que tu propio progenitor las creo por su rechazo paternal.

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