Fotografía Post Mortem

En otra entrada anterior, ya abordamos el tema de la fotografía post mortem realizada a bebés, en una época donde la mortaldad infantil superaba el 60%. Pero no solamente podemos encontrar archivos repletos de retratos de bebés, sino también de personas de todas las edades y condiciones.

Tomar fotografías de los muertos actualmente es una práctica destinada a la documentación forense o periodística. Pero hubo una época oscura y olvidada, donde esta costumbre era muy frecuente.

La fotografía de difuntos fue una práctica que nació en París (Francia) a mediados del siglo XIX, y que luego se extendió hacia otros países. Consistía en fotografiar al fallecido participando de un último retrato grupal, bien con sus compañeros, familiares o amigos, o individualmente.
La fotografía mortuoria no estaba considerada morbosa, debido a la ideología de la época (El Romanticismo). En dicho período predominaba la visión nostálgica de los temas medievales y se concebía la muerte de forma sentimental, llegando incluso a considerarse un privilegio.

ORIGEN

Desde épocas muy remotas, la humanidad se ha preocupado por establecer rituales funerarios como signos distintivos de una vida transitoria.
Los egipcios momificaban a sus Faraones para intentar conservar su aspecto eternamente.
Los mayas tallaban las “Máscaras de Jade” para inmortalizar los rostros de sus difuntos.
En la Antigua Roma se popularizó el uso de la “Máscara Mortuoria“, con el fin de capturar los rostros de difuntos ilustres que en vida eran personajes influyentes (artistas, científicos y pensadores).
Antiguamente en Europa, existía la costumbre de grabar las lápidas con la figura del fallecido, con tal de preservar su memoria física.

En la época renacentista y barroca, las representaciones mortuorias abandonaron la imagen antigua del hombre como ideal, para dejar paso a una nueva visión más terrenal, mostrando las virtudes y los defectos de la humanidad. El máximo emisario de esta nueva tendencia fue Rembrandt, cuyos retratos incluían también el sufrimiento y la enfermedad del individuo. Inmortalizar a los difuntos, especialmente a religiosos y a niños, se generalizó en Europa a partir del siglo XVI. Así pues, el origen de la fotografía post mortem se remonta al Renacimiento, donde lo habitual era retratar la muerte a través de la pintura (el famoso “Memento Mori“: Recuerda que eres mortal).

TÉCNICAS

Algunos retratos póstumos se caracterizan por los innumerables artilugios y técnicas que servían para embellecer la imagen y despojarla de la presencia de la muerte. Se intentaba arreglar la fotografía para mejorar la estética del retrato. En muchos casos se maquillaba al difunto o se coloreaba la fotografía a mano. Los fallecidos pasaban horas posando, así que había que usar soportes disimulados para sostener al cadáver mientras fingían una escena cotidiana. En muchas fotografías se observan elementos icónicos que representan la muerte: por ejemplo, unas flores marchitas, o un reloj que marca la hora del fallecimiento. Quienes acompañaban a sus difuntos en los retratos lo hacían de forma solemne, sin demostración alguna de dolor o emoción en su rostro.

Las fotografías post-mortem antiguas, pueden clasificarse en tres tipos, según la forma en la que se retrataba al difunto:

1. Simulando vida: Cadáveres con los ojos abiertos, en alguna situación común, y rodeados de sus familiares. Se solía pintar los ojos encima de los párpados cerrados, una vez revelada la fotografía. Aunque la mirada sin vida del difunto le da un toque realmente macabro al retrato; pasen y véan…

La señora situada en el medio ha pasado a mejor vida... aunque no lo parezca

Unos padres que posan con su hija para la foto definitiva

Un señor que nos observa con la mirada perdida...

Aunque parezca pensativo, este señor tiene encefalograma plano

Unos hermanos posando: El niño está muerto, y la niña también parece estar muerta... pero de miedo

Un siniestro individuo que parece vigilarnos desde la ventana...

La chica del centro está tiesa como un palo: como el que le sostiene por detrás

Un bombero aparentemente vivito y coleando...

... pero si nos acercamos un poco, podemos adivinar que está más seco que la mojama

Una señora que parece estar abstraída, aunque ya no tiene pulso

2. Simulando estar dormido: Era la forma más usual cuando se trataba de niños. En muchas ocasiones los padres solían acunar a sus hijos fallecidos, aunque con expresión austera, lo cual resulta bastante tétrico. Comúnmente se percibe serenidad en el rostro del fallecido durante su descanso eterno.

Madre acunando a su hija muerta

Parece estar echándose una siesta, aunque está fría como el mármol

En este retrato el cadáver es el perro. Las mascotas también han formado parte de la fotografía post mortem

El Descanso Eterno

3. Sin simulación ninguna: La fotografía se toma en el lecho de muerte del difunto, a veces con ataúd incluido.

Estampa bucólica de la muerte

Sin más dilaciones: muerto en su ataúd

En el siglo XX, empiezan a adoptarse otras técnicas que consisten en presentar a los muertos desde distintas perspectivas: primeros planos y detalles de sus manos u otras partes del cuerpo, mostrando el dramatismo del momento. Los fallecidos ya no parecen maniquíes y se incluye la huella de la enfermedad o el sufrimiento. Se palpa la expresión de dolor en los rostros de los acompañantes, que suelen fijar su mirada en el difunto.

Muerte por tuberculosis: el sufrimiento del cadaver y de sus acompañantes se plasma perfectamente en este retrato post mortem

DE EUROPA A AMÉRICA LATINA: ANGELITOS

En México hubo varios fotógrafos que realizaron colecciones importantes de fotografía post mortem. Uno de ellos fue Juan de Dios Machain de quien se conocen más de 100 retratos de este tipo; gracias a él se popularizaron los “Angelitos“: retratos de niños muertos, junto a su familia o individualmente.

Angelito mexicano

El ritual comenzaba con la preparación de un altar cubierto con una sábana blanca. Se colocaba al infante muerto delicadamente en ese lugar sagrado y se buscaba a sus padrinos para que realizaran el amortajamiento de su cadáver (si se trataba de un niño podía ir de Sagrado Corazón o de Santo, y si era una niña, podía vestirse de Virgen). Finalmente se adornaba el espacio con flores o estrellas de papel, y se entrelazaban sus manos junto a una palma de azahar (pureza), una vara de nardos (virginidad), azucenas (glorificación) o una rosa (martirio). Se trataba de representar todos estos conceptos y de rememorar la asunción de la Virgen. Tampoco faltaban las velas para alumbrar el camino de la pequeña alma. Para finalizar se lanzaban cohetes que anunciaban su coronación y la subida de un angelito al cielo. Después de inmortalizar el momento, se procedía a su entierro de una forma festiva.

Angelito con su familia

EL OCASO

La tradición de inmortalizar a nuestros difuntos empieza su declive a mediados del siglo XX con la popularización de las cámaras fotográficas modernas, que permitió cambiar su uso para pasar a retratar a las personas vivas realizando actividades normales -que resulta mucho más agradable-.
Aunque la sociedad actual sigue con esta actividad cuando se trata de fotografiar a personalidades influyentes (como famosos, monarcas, Papas), para mostrar su muerte al mundo.

En el fondo, y a pesar de negarlo por estar mal visto, todos poseemos la cualidad innata de la curiosidad y el morbo por los temas tabú, como la muerte. Y es por este motivo, que una de las imágenes más buscadas en Internet actualmente, es el cadáver de Amy Winehouse.

Fuente: 101 ROOM, fotografía

Esta entrada fue publicada en arte, culturas, Enfermedades, Fotografía, historia, humano, rituales. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Fotografía Post Mortem

  1. Vivian dijo:

    Excelente!!! Tus entradas más que eso, parecen reportajes, están super bien documentados e ilustrados. Me encanta tu página por eso, tratas temas delicados o que pudieran ser morbosos, pero con cierta seriedad. Se nota que te encanta!!!
    Esta entrada es de las mejores. En algunos pueblos de américa latina los padres aun toman fotos de sus hijos muertos, pero curiosamente no lo he visto pasar a la inversa. Saludos!

  2. b4th0ry dijo:

    Muchas gracias Vivian! Comentarios así se agradecen muchísimo, no sabes cuánto.
    Saludos para ti también ;)

  3. yai dijo:

    Mas que mantener el recuerdo de sus seres queridos era perpetuar el dolor
    de su perdida ,el mismo dolor que esperimento cuando veo las fotos sobre todo
    la de los niños
    Y grasias al responsable de esta pagina por aser recordar lo importante que es vivir
    la vida y disfrutar de los tuyos al masimo porque nadie sabe cuando echara la cabezadita
    del sueño eterno ¡GRASIA!

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