La enfermedad de los olvidados
La lepra es una enfermedad crónica infecciosa aunque de nula transmisibilidad cuando está debidamente tratada. Puede estar producida por la bacteria Mycobacterium leprae o por la Mycobacterium lepromatosis, de las cuales no se sabe el origen exacto: La primera fue descubierta en 1874 por el médico noruego Gerhard Armauer Hansen, y es por eso que se denomina bacilo de Hansen. La segunda bacteria es una mutación de la primera y fue identificada en 2008 por la Universidad de Texas.
La lepra puede presentarse de dos tipos: tuberculoide (lepra leve) y lepromatosa (lepra grave). Los síntomas no suelen aparecer hasta al menos cinco años después del contagio porque las bacterias se multiplican muy lentamente.
La enfermedad daña principalmente los nervios periféricos -los que se sitúan fuera del cerebro y la medula espinal-, la piel, la membrana mucosa de la nariz, los testículos y los ojos. En la forma más grave de la enfermedad, el vello del cuerpo se cae y aparecen pequeñas erupciones y úlceras en la piel que terminan con necrosis y desfigurando gravemente a los enfermos -aunque no sienten dolor a causa de la pérdida del sentido del tacto-.
Antiguamente la lepra era incurable; las horribles mutilaciones que produce esta enfermedad fueron catalogadas de vergonzosas hasta el punto que, entre otras medidas, en 1909 se decretó “la exclusión sistemática de los leprosos y su reagrupamiento en leproserías como medida esencial de profilaxis”.
Actualmente aunque el ostracismo constituye una medida innecesaria y nada ética, aún existen leprosarios en Brasil, España, India, China, Japón, Egipto, Rumania, Nepal, Somalia, Tanzania, Liberia, Vietnam y República Dominicana.
La última leprosería de Europa se encuentra en Vall de Laguart, en la provincia de Alicante (España): es el Sanatorio de San Francisco de Borja, más conocido como el Sanatorio de Fontilles, donde actualmente todavía se atiende a más de 150 enfermos, de los cuales unos 50 son residentes.
Una de las leyendas urbanas asociadas a Filipinas es la existencia de una isla en donde vivían leprosos. Realmente esa isla existe y todavía a día de hoy alberga a una veintena de enfermos de lepra; a principios del siglo XX había unas 15.000 personas prisioneras en una fortaleza con fuertes medidas de seguridad para que nadie pudiera ni entrar ni salir. La mayor leprosería de todos los tiempos: Es lo que se conoce como La Isla de los muertos vivientes de Culión.

Archivos con datos de antiguos pacientes, muchos de los cuales todavía son buscados por sus familias
Fuente: El País
El estigma social que se asoció históricamente con las formas avanzadas de lepra aún continúa en muchas regiones, y constituye el mayor obstáculo a su tratamiento temprano. No obstante esta enfermedad es de difícil transmisión, ya que para que una persona se contagie debe estar genéticamente predispuesta y debe haber un contacto directo y prolongado con el enfermo de lepra. El 95% de la población mundial posee una inmunidad natural a la bacteria que la produce.
Cerca de 100.000.000 de personas padecen la lepra en todo el mundo, y 2.000 sufren discapacidades asociadas, en 17 países en donde aún no han logrado erradicar la enfermedad, según la Organización Mundial de la Salud.
En España se registran de 20 a 30 nuevos casos de lepra cada año; La India sigue siendo el país más castigado por la enfermedad.
Si desean saber más, a continuación pueden ver un interesante video sobre una colonia de leprosos en Nepal, con imágenes no aptas para estómagos sensibles. Que lo disfruten…








El segundo álbum de una magistral banda metal lleva por nombre esta enfermedad. El primer track refleja perfectamente las imágenes que presentaste. Saludos.
Que Dios calme el dolor de estas personas.